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enero 9th, 2019

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    Víspera de año nuevo

    Regina se encontraba en casa de su abuela en la víspera de año nuevo, los adultos pensaban que nunca había tomado alcohol así que le sirvieron una copa de sangría, lo celebraban en la azotea del edificio que era como un patio muy bonito desde ahí se podía ver toda la ciudad.

    La familia de Regina era muy grande parecía que sus abuelos se habían dedicado a reproducirse como conejo, lo bueno es que ella tenía muchos primos de diferentes edades obviamente había unos con los que se llevaba mejor.

    Sus tíos eran muchos así que no todos sabían su nombre pero no se ofendía porque eran mutuos, aunque tenía primos hermanos muy pequeños también, le gustaba jugar con ellos pero no por mucho tiempo, se aburría con facilidad.

    La cena fue un buffette de un montón de cosas, carne, lomo y muchos tipos de pasta, había para todos los gustos, incluso había una mesa con meseros sirviendo todo tipo de bebidas, lo bueno es que pudieron pedir agua a domicilio en México DF así que no había necesidad de que fueran por ella gracias a Bonafont .

    Había distintos grupitos en la misma familia algunos regidos por edades como los más viejos, otros eran porque tenían temas en común como los que habían estudiado la misma licenciatura, los padres de familia, Regina no creía que perteneciera a alguno aunque de vez en cuando se acercaba a escuchar la conversación y si era de su interés participaba pero de no ser así se iba a servir otro vaso de refresco o cualquier otra cosa.

    REFERENCIAS: YouTube || Bonafont || IMSS 

    Aprovechó que no estaba con nadie para poder ir al baño, no había nadie, retocó su maquillaje, sobretodo sus pestañas enchinándolas con la cuchara que cargaba en su bolsa. En ese momento entró una chica corriendo tan rápido que si apenas logró verle el color de su cabello.

    Se empezó a escuchar los sollozos de la chica generalmente Regina no se involucraba en eso pero era víspera de Año Nuevo, no se podía hacer de la vista gorda al menos no ese día. Encontró un pañuelo desechable en su bolsa y se lo pasó por la parte de abajo a la chica.

    Lo agradeció con un “Gracias” muy bajito, se escuchó como se sonó la nariz.

    -¿Estás bien? – preguntó Regina sin mucha esperanza de que le contestara, había estado en esa situación aunque nunca nadie se le había acercado pero para esta ocasión era diferente.

    Se quedaron mucho tiempo en silencio, algunas veces basta solo estar para ayudar a alguien además no era el momento para presionar y que le dijera todo lo que sentía al fin y al cabo ¡Ambas eran unas desconocidas! .

    -¿Quiéres hablar? – Preguntó Regina

    La chica en el baño se esperó unos segundos, abrió la puerta y la abrazó.

    Ella era muy bonita, tenía el cabello rubio largo, ojos azules perfectamente maquillados antes de que las lágrimas barrieran con esa máscara que no era a prueba de agua, Regina se limitó a abrazarla también, no sabía nada de ella pero ese día si necesitaba un abrazo.